UN SUEÑO

Abrir puertas, ¿para pasar a donde?, ¿para cruzar qué? La puerta se convierte muchas veces en protagonista de sueños, es una reseña con diferentes significados en el universo onírico.
“Soñaba yo un día que caminaba por una calle empedrada y angosta, estaba muy oscura y la luna apenas se dejaba ver, para más agobio mío, me desplazaba sobre unos tacones que me doblaban literalmente las piernas, apenas me podía mantener erguida, una fuerza poderosa me empujaba, esa puerta imantaba todo mi ser, era majestuosa y estaba enmarcada por una aura que a mí me pareció algo divino. En la lucha por llegar a ella, caía y me levantaba, tropezaba con piedras, pero también con rostros enmascarados que a toda costa me querían disuadir de mi empeño. Llegué al punto de la depauperación, pero con fuerza todavía para empujarla, casi arrastrándome me cole tras ella y lo que vi era muy simple: la luz era el sol, que regalaba calor suficiente para prescindir de todo hábito; las personas que me encontraba eran tan hermosas como aquella luz, se limitaban a tumbarse en una alfombra de celeste algodón y a escuchar una música que venía no se sabía de dónde. Muy presta me despojé de todas mis “ataduras” y me dejé caer plácidamente en aquel lecho común.”

¡¡ SILENCIO ¡¡

¿Qué pasa realmente?; ¿se dice toda la verdad, o simplemente se ponen azucarillos al brebaje financiero para endulzarlo?; ¿las facilidades que daban los bancos a los de a pie, escondían quizás operaciones astronómicas de codicia a otros niveles?; ¿hay responsables de carne y hueso o esto es una maraña donde no se encuentran los dos cabos necesarios para tirar de ellos y poner en orden la madeja?; ¿Y con estos mostrencos apaños de dinero que se van a ejecutar, el sufrido contribuyente que paga rigurosamente todos los impuestos cómo queda?; ¿Cómo los amos del dinero y dueños a su vez de todos los secretos financieros llegaron hasta aquí?; ¿van a meter en el mismo saco a los que estamos abocados, ni más ni menos que a lograr que nuestros sueldos nos lleguen para cubrir los gastos mes a mes?; ¿es condimento imprescindible la perversidad en las catedrales del dinero?; ¿Se lavan conciencias colectivamente con fundación aquí y fundación allá, o quizá los que son alguien en el mundo del poder y el dinero están por encima del bien y del mal?.

Se oyen pocas críticas de cómo se está administrando este mundo, los que de primera mano tienen todos los ases para hacerlo, están calladitos y cuando se expresan, lo que sale de sus bocas está pesado, medido y calibrado, no vaya a ser que se cuele una palabra inoportuna y traiga negativas consecuencias, así que ¡ silencio!.

Seguro que a todas mis preguntas alguien tiene respuestas y seguro que estas son políticamente correctas como se dice ahora.

Bendito abanico

No me estoy refiriendo a esa cosa en forma de cola de pavo real, que al movimiento de nuestra muñeca, se mece aliviándonos las sofoquinas veraniegas, y cuya consistencia puede ser muy variada, dependiendo de los materiales empleados en su confección. Los hay de varillas de madera de peral, de ébano, de nácar, de carey, de papel, de tela, de blonda.... y algún elemento más que se me puede escapar, pero no, no estoy alabando el ventalle que se manosea durante todo el verano, sino la brisa que acariciaba mi cara cuando di hoy el paseo mañanero hundiendo mis pies en espumosa alfombra perfumada de salitre. ¡Qué armonía se lograba entre mar, arena, sol y brisa! era ésta la justa, ni fuerte, ni ausente, estaba ahí haciendo de etéreo abanico, casi podía tocarla, y al besar mi cara procuraba no ser molesta, sino todo lo contrario, era dulce y envolvente, por un momento sentí ganas de llevarla siempre conmigo.

La Huella

Andarinos y andarinas
arropados por la brisa
y sin prisa

Paso a paso por senderos
ahuyentando la fatiga
y con vigor

al alba, es el caminar
al ocaso, el acabar
y sin fuerza

Doliente cuerpo
henchido corazón
y desazón

Vuela la vida
cual ruidosa gaviota
y caminante, camina

Caminante que compartes
el caer y el levantarte
y el sentir

Mirar con ojos del alma
la belleza del paisaje
y resistir.

Orondo girasol enrojecido,
lánguidas sombras
el atardecer se mece en el silencio
y el día se agota.

Pepa Fernández
(dedicado al grupo “ Los Venerables”)

Silente Estela (el alma en una foto)

Te llaman Estelita,
pero yo te llamó Estela
porque Estela es estrella
y eso es luz y es belleza

Música en tu nombre hay,
notas que suben y bajan

Silencios encadenados

Transparencia replegada,
luz y sombra
para dar a los que amas.
voz párvula y endulzada,
brillo de ópalo al paso emanas.

No ves tu sol,
porque te ciega el candor
mécete en el universo sin rubor,
que a pesar de todo
brillas, brillas con esplendor,

Y tú sin darte cuenta
mi silente Estela.

Pepa Fernández
10 de Mayo de 2006

QUERIDA MAESTRA

QUERIDA MAESTRA

Fuiste Marial más que maestra, se queda corto el significado de la palabra. Si le doy la valoración exacta que tuvo para mi vida, tendría que añadir que fuiste modelo de disciplina y tesón; luz incandescente para enseñarme a ver la belleza del arte y la literatura; sabia consejera que me hizo distinguir lo autentico de lo banal; exigente en los estudios y cercana en la relación humana del devenir cotidiano, con dudas de adolescente y sueños de juventud. De esta forma quedo tu huella para siempre en la alumna que fui de aquel bachiller nocturno plagado de dificultades, tanto para los que éramos prematuros trabajadores, queriendo lograr a toda costa la cima del conocimiento académico, como para ti directora del Instituto, junto con todo el elenco de profesores, que os embarcasteis en un proyecto que marcaria un antes y un después en la enseñanza de este Gijón del alma.

Desde aquel cuartito donde hice el acceso al bachiller, porque el Instituto estaba dando los últimos toques para su inauguración, hasta hoy que recibes la medalla de esta hermosa y asequible ciudad, pasaron muchos acontecimientos, recibiste muchos homenajes, algunos te llenaron de gloria y satisfacción, como la imposición de la medalla de Alfonso X el sabio, rodeada de cariño y gratitud.

Quiero Marial que hoy recibas un humilde homenaje, el mío, que sale de lo más profundo de mi corazón y va impregnado de lagrimas de autentica emoción y alegría por estar todavía juntas y cerca en este camino que es la vida.

Para terminar me bastan tus palabras de agradecimiento en tu homenaje, que me hicieron recordar la frase alegórica de Baltasar Garcian: “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Así fue tu glosa frágil y casi silenciosa, como tu persona:

“El acto lo dice todo, estoy muy emocionada, muchas gracias”

Gracias a ti, Marial

Tu alumna, Pepa Fernández